Sacrificio Suficiente

Mateo 19:25-30

Rev. Chrístopher Harbin, Primera Iglesia Bautista de Huntersville, NC

27 de junio de 2010

Cuando Jesús habló con el joven rico, diciéndole que le faltaba vender todos sus bienes y dar todo a los pobres para ser salvo, los discípulos no sabían que pensar o decir. La contestación de Pedro nos parece extrema, pero reflejaba la confusión de los demás. ¿Si al rico le era necesario deshacerse de todos sus bienes para heredar la vida eterna, como podría cualquier persona ser salva?

La cultura y religión judía definía que el ser rico demostraba el interés y la bendición de Dios hacia uno. En conjunto, el ser rico le daba a una persona la oportunidad de estudiar la Torá, ambos para conocer mejor a Dios y para saber como servirle con dedicación. También daba los recursos con los cuales se podía atender a las necesidades de otros. La indicación de Jesús era que nada de eso era suficiente como base para la salvación. Todos los privilegios de ser rico ya no valían para nada.

Escuchar eso era un choque para los discípulos. Si al rico no le era fácil recibir la salvación, entonces ¿quién lo podría recibir? Su respuesta era que se debería depender de Dios, no de estrategias humanas. Aún le era difícil que Pedro aceptara tal palabra. Pedro quiso recordar a Jesús todo lo que los doce habían hecho al dejar sus vidas, bienes y oficios para seguirle. Jesús no ignoraba nada de eso, solo mencionó que recibirían una respuesta adecuada por su dedicación. A la vez, no es de eso que depende la salvación, sino de la gracia de Dios.

La salvación no es para los privilegiados. La salvación no es algo que se puede comprar de Dios con regalos y ofrendas materiales. No es algo que se puede alcanzar por sacrificios ni esfuerzos súper humanos. La salvación es un regalo de la gracia de Dios, que se fundamenta en colocar nuestras vidas a la disposición divina en confianza y dedicación. Parte de la dependencia en Dios y nada más. Colocar nuestras vidas en manos de Dios es sacrificio suficiente.

—©2010 Chrístopher B. Harbin

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