Matar o Resaurar

Mateo 12:9-21

Rev. Chrístopher Harbin, Primera Iglesia Bautista de Huntersville, NC

14 de febrero de 2010

¿Para qué sirven nuestras leyes y reglas? Supuestamente son para controlar la sociedad de forma ordenada y tranquila para dejar que seamos productivos y vivamos en paz, el uno con el otro. Las leyes se supone que son elaboradas para el bien de la sociedad como un todo, mismo que a veces ayudan focalizar poder el las manos de quienes ya tienen más poder que otros.

Nuestras reglas y modales de comportamiento en la vida religiosa deberían de cumplir con el mismo propósito de indicar lo que es mejor para nosotros y nuestro prójimo. Ni siempre alcanzan tal realización. Era uno de los problemas que Jesús enfrentaba en su día. Había muchas reglas de comportamiento entre los judíos. Fueron todos diseñados para ayudar uno a seguir los 613 mandamientos contenidos en el Pentateuco. El resultado que alcanzaban, entretanto, no era de cumplir con las instrucciones de Dios, sino de apretar a la gente. Lo que debería de extender vida, cambiaba-se en muerte. Lo que debería de restaurar mataba.

Dios había dado por Moisés algo que indicaba una forma más sana de vivir en comunidad y en relación con Yahvé, Dios de Israel. De lo bueno de las instrucciones de Dios, habían desarrollado algo chueco. Lo que debería de ofrecer sanidad de vida ahora se aprovechara para castigar a los que más necesitaban auxilio.

No era simplemente el hombre con la mano desecada que se lastimaba por la forma de aplicar a las tradiciones judías. Lastimaban también a todos que carecían de la gracia de Dios. El propósito de las instrucciones de Dios no era de castigar, pero a restaurar vidas, apuntándolas hacia la voluntad y el amor de Dios. Dios quería la regeneración de su gente, no su castigo. Lo que nos queda responder es ¿en qué propósito estamos nosotros involucrados, en restaurar o en matar? El otro es tan digno de vida y gracia como lo somos nosotros todos. Como tratamos a otros influencia nuestra propia condición.

—©2010 Chrístopher B. Harbin

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